Cuando una empresa decide invertir en Latinoamérica, la primera pregunta ya no es dónde abrir su planta o centro de distribución, sino quién la acompañará en su operación logística. Por eso, las empresas que llegan a la región buscan más que transportistas. Buscan socios logísticos con visión estratégica, capaces de integrar servicios multimodales y operar bajo regímenes especiales.